Escrito por Pasajera / Ilustración por Martín Rojas L.
Cuando salieron los resultados de las postulaciones de becas al extranjero y –G quedó seleccionado, intuí que ya no estaríamos juntos. Y así fue, por mutuo acuerdo decidimos terminar lo que habíamos comenzado meses antes.
Han pasado exactamente 5 meses y 3 días desde la última que estuvimos juntos. Estoy triste y es por no tenerte junto a mí, cuanto te extraño. Siempre dije que te recordaría a cada momento y extrañaría especialmente, tu olor y tu voz.
Cuando te extraño, duermo con el polerón azul marino con letras blancas que compramos en la ropa americana, y te recuerdo, una y otra vez en el espejo casi modelándolo para mí. Te recuerdo besando mi frente, durmiendo con tu pierna entrelazada a la mía. Te recuerdo llorando de emoción por qué habías quedado seleccionado para estudiar en el extranjero. Te recuerdo gritando ¡Te amo! a las 3 am. a fuera de mi casa. Te recuerdo tocando en la guitarra mi canción favorita, Judith de Silvio Rodríguez.
Te recuerdo mío, me recuerdo tuya.
Te recuerdo puro y sencillo.
Te recuerdo diciéndome adiós.
Nunca prometimos estar juntos para siempre, sí prometimos recordarnos y querernos a pesar de todo lo que pasara en nuestras vidas. Y aquí estoy recordándote más que nunca, extrañándote, deseando volver a verte pronto. Quizás debería haber sido más egoísta y exigirte estar conmigo a pesar de la distancia, pero te quise libre y sin ataduras. Quizás nos faltó valentía para llevar este amor a la distancia. Quizás conocerás a un nuevo amor o quizás mañana haya un nosotros nuevamente.

