Escrito por Anónimo
Escribo de ti como método de terapia. Siento que me hace bien, y acordarme me sana cada vez un poquito más.
Te conocí por tinder, fuiste la primera persona con quien me junté. Nos encontramos en un metro y aunque estaba muy nerviosa, cuando te vi me calmé.
Nos llevamos muy bien, hablamos, comimos pizza y tomamos cerveza.
Me dejaste en el paradero y ahí te abracé y nos dimos besos.
Después de eso, todo fue rápido, conocer tu departamento, acostarnos por primera vez, salir a carretear, viajar. Todo eso en un mes.
Yo antes había tenido una relación muy larga con otra persona, y tenía mucho miedo que ya no hubiera nada nuevo para mi o que nadie me volviera a querer o mirar con ese amor tremendo de la gente que se quiere mucho.
Pero tu me miraste así y me quisiste así.
Pero lamentablemente ese mes hermoso agotó todo el amor que tenías para darme.
Me acuerdo que me dijiste una vez que físicamente te parecías a mucha gente. Todavía no encuentro un clon idéntico, pero veo tus ojos, tu pelo, tu torso, tu caminar en mucha gente. Siento que hay parte de ti en todos.
