Escrito por R. / Ilustración por Hola Nico González

Me miras y me dices que me quieres. Te creo porque no soy desconfiada, porque no me importa si es verdad o mentira. Te creo porque cuando me miras y me lo dices, me quieres. Al menos en ese momento en el que se te escapa una risa nerviosa esperando una respuesta, me quieres.

A veces pienso que todo es mentira, que me estoy metiendo solita en una ilusión, que se me puede ir de las manos. Después te veo, te doy un beso y tú me das tres. Te doy un abrazo fuerte y apoyo mi cabeza en tu pecho, porque ahí te llego y pareciera que es justo donde debería llegar.

Nos vamos a la cama y no tiramos. Prendemos la tele y ponemos el programa más chanta que estén dando, quizás para no enganchar a una pantalla y seguir mirándonos entre nosotros. Nos vamos a la cama y ponemos música, me dices que elija yo, aunque sabes que la mía es muy distinta a la que tú escuchas.

Pongo a los Denver y te muestro mis canciones favoritas, pongo al Alex y hablamos de todo un poco, pongo a los Sondelvalle y te gustan, me pides que ponga otra. Termino cediéndote el control y ponemos Ozuna, nos reímos, nos dan ganas de carretear.

Me preguntas si voy a ir a la disco el sábado, siempre respondo que sí y siempre voy. Te ríes, siempre te ríes y te ves tan bonito así, se te achinan los ojitos. Pienso en que estamos en una cama y seguimos sin tirar, me pides que me quede a dormir, a veces digo que sí, otras que no.

Cerramos los ojos y estoy apoyada en tu pecho, escuchamos música aleatoria en youtube y hablamos del amor, de nosotros, de ese nosotros del que a veces dudo, pero del que cuando estoy contigo siento tan real. Me das la mano, me tocas el pelo y me pides que te haga cariño. Te toco la barba, despacito. Te hago cariño y te duermes, me haces cariño y me duermo.

Despierto en la mañana y te miro, me gustas y te quiero. Sigo durmiendo.

Hablamos del fin de semana a veces, sin planear nada pero sabiendo que estaremos juntos, que vamos a bailar el reggaetón más prendido que toquen en esa disco que nos recibe cada sábado de hace al menos tres años. Me gusta ir y a ti también.

Te busco entre la gente mientras bailo y te veo, me sonríes, te sonrío y te tiro un beso. Llegas a buscarme, me abrazas, me llevas de la mano a todos lados, a bailar, a tomar, a fumar, al estacionamiento a tomarnos el pisco que quedo de la previa, a tu casa porque ahí es el after todas las semanas.

“Quédate conmigo”, y me quedo de nuevo, aunque sé que mis papás mañana me van a decir que me he quedado mucho. Me quedo, aunque viva a dos cuadras y llegar a mi casa sea fácil. Me quedo contigo y te hago cariño. Me quedo contigo y tiramos, me abrazas y pones tu cabeza sobre la mía mientras me hablas, te doy un besito en el cuello, te estremeces, nos reímos, nos dormimos, nos queremos.

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