Escrito por Ani

Estoy enamorada. Megahiperenamorada. Y pensar que nos conocimos por culpa del azar, onda si es que yo o tú hubiesemos estado viajando o hubiésemos tenido otro criterio de búsqueda, quizás aún estaría saliendo con gente niunbrillo. Tinder, oh, tinder. Tan jote, tan 1313, tan de gente que sólo busca sexo.

Érase una vez en una tarde cualquiera de enero año 2015, mirando tipos y poniendo equis a prácticamente todos, aparece él. Veo fotos piola, de alguien lindo, con lentes y con cara de niño bueno. Están algo pixeleadas, así que pienso “uhh quizás de qué año son estas fotos”, pero filo, te doy corazoncito. ¡Hay match!

Empezamos a hablar y sorpresivamente, la conversa estaba super entrete (por qué típico que se habla como hola cómo estai bien y tú qué estudiai y blablablá, FOME), yo le hablé que había ido a máscara la noche anterior y resultó que también amaba ese lugar y yo como UHH SOMOS LA MISMA ONDA JIJI así que cuando me pidió el wasap para hablar más cómodamente (típica excusa jaja) no lo dudé ni un segundo.

Hablábamos cada tanto, pero super amistosamente, lo que era agradable ya que me había pasado que hay tipos que se ponen altiro croquetos y es como argg pa qué tan rápido si ni nos conocemos, cálmate. Bueno, y así pasó hasta fines de marzo en donde quedamos en juntarnos y o él o yo no podíamos cuando proponíamos. Filo. Al fin pudimos los dos, un 28 de marzo.

Día de calor, con incendio incluido, era prácticamente verano. Él llega, yo no me acordaba mucho de su cara y nos saludamos. Empezamos a caminar por la costa, hablábamos y era bacán, nos reíamos, no habían silencios incómodos y teníamos caleta de cosas en común, él es como yo sólo que mucho más sociable. Yo cacho que después de una hora ya me estaba pasando rollos, quería besitos. Más tarde ese sentimiento empeoró. Pasamos a un local a comer y tomar algo y yo, en mi mente estaba ¡¡aaahh cómo cresta no te conocí antes!!

Eran las 10 pm aprox, y caminamos al journal. La música estaba la zorra, seguiamos tomando y nos motivamos caleta, asi que chao, vamos a máscara. Fuimos, bailamos, cuento corto, caían burbujas mientras me dice “me cayó una en la boca”, me acerco y, beso. Besos, besos, besos, baile, y más besos. Así fue hasta el final.

Creo que fue uno de los mejores días de mi vida. Escribí esto escuchando a Alex Anwandter, pensándote <3.

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