De amor y amistad

Para el 14 de febrero decidimos entrevistarnos y celebrar lo que hemos hecho durante estos dos años de Archivo Amoroso porque la amistad es uno de los amores más lindos.

 

En esta fecha solemos pensar en el amor de pareja: celebramos lo que tenemos o lloramos su falta. Sin embargo, la amistad es una forma de amar que nos permite descubrirnos en honestidad sin la presión de las citas románticas.

Con la Vale nos conocimos en la universidad. Hemos estado juntas en las buenas y en las malas.  Aunque Archivo Amoroso nació como un proyecto individual, con el tiempo se transformó en un trabajo colectivo que se enriquecía de varias voces. Hemos hecho dos picnics abiertos en el parque, una tocata para celebrar el corazón roto, un compilado de música cebolla y una exposición colectiva. Además, en todo este proceso hemos aprendido sobre amor y nosotras mismas.

No recuerdo el momento exacto en el que nos hicimos amigas, pero sí recuerdo todas las veces en las que hemos estado ahí para la otra. Elegimos 12 preguntas sobre nuestras concepciones y experiencias sobre amor, trabajar juntas siendo amigas y nuestro soundtrack amoroso. No solo para celebrar nuestra amistad, sino que también para devolver la confianza que ustedes han puesto en nosotras. Sabemos que amar no es sencillo, que duele y, a la vez, acarrea mares de felicidad. Gracias por estos años de amor e historias. Aquí les dejamos un poco de nosotras.

Gracias. Las y los queremos.

 

¿Cómo crees que ha cambiado tu experiencia en torno al amor en estos años?

Vale: Cuando era chica pensaba que el amor era algo de las películas y teleseries, que se limitaba al amor de pareja. Con mi tía que me cuidaba veíamos las teleseries de mexicanas, que eran bien sufridas y lloradas. Después, crecí viendo películas de princesas y creyendo que el amor era así: algo que pasaba de un día para otro y que variaba de un extremo a otro. Si no era amor y rosas, era llanto y sufrimiento. Con los años he aprendido que estaba equivocada. Me di cuenta que el amor tiene matices, textura y formas; y eso es lo entretenido de enamorarse o querer a alguien o algo. El amor muta, se transforma, me llena y me permite estar en contacto con mis mayores miedos y alegrías. Ahora me pongo contenta al darme cuenta que no todo es blanco o negro, sino que hay una infinidad de posibilidades al amar a alguien.

Cami: Durante estos últimos cinco años ha cambiado mucho. Mi primera relación me hizo darme cuenta cómo nos enseñan a idealizar el amor y, al igual que la Vale, a pensar que es vivieron felices para siempre y corazones rotos. En lo personal, aprendí que el amor es mucho más complejo y que no debe ser causa de nuestra ansiedad e inseguridad, más bien todo lo contrario. Suena obvio, pero es un trabajo que hay que hacer diariamente porque como diría Pedro Engel, el amor (¡propio y con otros!) es una plantita que hay que regar todos los días. Desde lo más teórico, aprendí como el amor es una construcción sociocultural, que está marcado por distintos códigos, patrones y normas en torno a lo que es romántico y lo que no, lo que consideramos amor y lo que no. A través de estas concepciones como sociedad justificamos la opresión de la mujer por la idea del amor romántico. Pero, también creo que es importante reflexionar en torno a nuestras vivencias en torno al amor, resignificar y reapropiarnos de nuestra sentimentalidad y vida amorosa para vivir una que sea la más honesta y que nos haga sentir bien. El amor no debería ser la justificación de opresión y violencia, más bien debería ser una experiencia que nos permita inspirarnos, disfrutar y vivir.

¿Cómo practicas el amor propio?

C: Nuestra sociedad nos enseña a odiarnos y que nunca somos suficientes. Día a día trato de usar buenas palabras para cuando me refiero a mi misma y amar cómo es mi cuerpo, sin importar que no calce necesariamente con lo que debería ser. Por eso, también me gusta disfrutar lo que como, eligiendo una receta que nunca he preparado  y pasar varias horas cocinando. También, me gusta levantarme muy temprano, antes de que todos despierten. La ciudad aún está callada, me hago un café y puedo leer o escribir. Además, en esos momentos se me ocurren muchas ideas nuevas.
V: El 2017 empecé a hacer pequeños rituales para amarme más a mi misma. Son cosas tan simples como levantarme más temprano para no andar apurada en la mañana o llevar mi almuerzo preparado al trabajo. De todos mis rituales, mi favorito son los baños de tina <3 Cuando puedo me hago baños con agua calientita, pongo música relajada y velas de aroma rico. Me puedo quedar horas sumergida en el agua disfrutando de la música, leyendo un libro o pensando.

¿Qué has aprendido en estos años con Archivo Amoroso?

V: Lo que más destaco de estos años de Archivo Amoroso es que hay que puro esforzarse para que los proyectos tomen vuelo y resulten. También creo que aprendí a entregarme y a confiar en las ideas ajenas y propias. Siempre me dio vergüenza contar mis historias de amor y recién en 2017 fui capaz de escribir algo propio sobre el tema. Y eso lo logré gracias a Archivo Amoroso. Día a día  aprendo con las historias de las personas que siguen el sitio, me animan a atreverme a vivir y abrazar mis propias historias de amor.

C: En un primer nivel, he aprendido que los mejores proyectos se hacen con otros. Archivo Amoroso es una plataforma colaborativa y colectiva que no sería posible sin todas las personas que son parte del equipo, quienes comparten sus historias, ilustraciones y fotografías amorosas a nuestra plataforma. Asimismo, también he aprendido a confiar en mis ideas e instintos. En un inicio parecía muy loco hacer un proyecto que tuviese en el centro el amor y que sin financiamiento saliera adelante. Dos años después, hemos logrado autogestionar muchas instancias y proyectos entretenidos, también generado redes para seguir colaborando con otros. Sin embargo, creo que lo que más me ha tocado es cuando uno abre un espacio seguro para lograr abrir una conversación reflexiva, crítica y que nos permite compartir experiencias personales que nos unen, identifican, reconocen, sanan y enseñan.

¿Cómo ha sido trabajar con tu amiga en este proyecto?

C: A mi me encanta. Con la Vale nos complementamos muy bien porque ella es una persona que tiene el talento de hacer realidad cualquier idea. No siempre tenemos el privilegio de elegir con quien trabajar y, en este caso, tuve la suerte de colaborar y trabajar con personas que también tienen muchas ganas de crear proyectos aunque no tengamos dinero.
V: Es bacan. Creo que no hay nada mejor que trabajar con una amiga en un proyecto en el que crees. Me gusta como nos complementamos con la Cami. Ambas somos creativas de maneras diferentes. Ella siempre piensa en proyectos o ideas innovadoras y me sorprende cómo se le ocurren cosas nuevas. Mi creatividad va más por el lado de lograr darle forma a esas ideas e ingeniármelas para hacerlas realidad, y ese complemento es bacan. Trabajar con una muy buena amiga hace que todo sea más grato y ameno. Además, siempre hay comida rica en su casa cuando nos juntamos a trabajar en Archivo Amoroso.

¿Qué es lo que más te gusta de Archivo Amoroso?

V: Leer las historias que mandan y subir las ilustraciones a Instagram. Me emociona ver cómo el amor puede transformarse y mirarse desde perspectivas tan distintas y aún así lograr juntar gente. Creo que lo que más disfruto es cuando llegan fotos de rayados de calle o ilustraciones sobre amor. Soy una persona súper gráfica así que disfruto demasiado viendo la interpretación de otros sobre el amor.

C: Me gusta que con la excusa de hablar sobre amor uno puede reflexionar en torno a muchas otras cosas. En televisión, diarios, series, canciones y teleseries vemos una única forma de amor: pasional, heterosexual, de pareja y machista. Por eso, creo que crear Archivo Amoroso es muy importante porque nos permite abrir un espacio para compartir y conversar en torno a otro tipo de historias y que no siempre terminan en un vivirán felices para siempre. Hay fracasos, aprendizajes, aventuras, descubrimientos, dolor, complicidad y felicidad. Amo sentirme identificada y poder encontrar una diversidad de historias e imágenes que nos recuerdan que sentir emociones es algo super lindo y legítimo.

¿Qué consejo amoroso compartirías?

V: Un consejo que me doy a mi misma siempre: déjate llevar y ama caleta, incluso cuando te de miedo hacerlo. Es difícil y a mi me cuesta caleta, pero creo que las veces que mejor lo he pasado en el amor es cuando pongo esas dos premisas en práctica.

C: Confía en tu instinto. Cuando las cosas no están bien, uno lo siente.

¿Cuál es el mejor remedio para un corazón roto?

V: Llorar. Llorar caleta hasta que siento que ha sido suficiente. Ahí me paro, agarro la bici, doy una vuelta, me como un helado y me refugio con mis amigas.

C: Yo creo que es el amor propio. Cuando el corazón sufre, la invitación es a hacer lo que más amas. Yo recomiendo dormir bien, disfruta de tu comida favorita y hacer algo que te haga sentir feliz. En mi caso, voy al cine o dibujo.

¿Por qué crees que amar es importante?

V: Creo que amar es como tirarse por un precipicio sin saber qué hay en el fondo, y eso suena extremo, pero en verdad es un acto de confianza. A mí me cuesta confiar y he aprendido con las personas que he salido y querido.

C: Porque es la base de todo. El amor es importante en todo sentido. Hacer las cosas con amor, amar las cosas que una hace, tratarnos con amor, tratar a otros con amor. Pensar y sentir con amor.

¿Qué te gusta hacer con amor?

V: Muchas cosas jajajaja Creo que todo lo que hago, lo hago con amor. Se me nota altiro cuando estoy haciendo algo por compromiso o sin corazón. No puedo disimularlo. Últimamente estoy volviendo a dibujar y a pintar, y estoy volcando mi amor y dedicación a esas cosas.

C: ¡Todo! He aprendido que si no hago las cosas con amor y no me siento feliz, mejor no hacerlo.

¿Cuál es la canción que escuchas cuando tienes penas de amor?

V: Cuando quiero llorar y tengo el corazón roto escucho “Pictures of you” de The Cure. Hay algo en esa intro que me mata. También pongo “The Scientist” de Coldplay y dejo que la pena llegue.

C: “Walk in the park” de Beach House, “Worried Shoes” de Karen O y “Lo que construimos” de Natalia Lafourcade.

¿Cuál es la que escuchas y te amas?

V: Últimamente cuando quiero amarme o ponerme de buen ánimo escucho “Freedom” de Beyonce ft. Kendrick Lamar. Esa canción me da energía y fuerza cuando todo se pone más difícil.

C: “Soy Yo” de Bomba Estereo.

¿Cuándo sientes más amor?

V: Los momentos en los que más querida me siento es cuando hago cosas que me gustan con la gente que me quiere, como mi familia o mis amigos. Juntarme una tarde con mis amigas, conversar, tomar chelas y reírnos de tonteras. Subir un cerro con una amiga, saltar olas en el mar con mis hermanos o jugar carioca con mis papás. Son momentos simples y cotidianos, pero son los momento donde me siento querida. Como soy una persona visual, también irradio amor cuando puedo ver y sentir concretamente aquello a lo que le dediqué tiempo. Me encantan las manualidades o hacer cosas como colgadores de plantas tejidos, pintar cuadros, cocinar o todo lo que implique un “do it yourself”. Me causa una satisfacción increíble ver terminados los proyectos a los que le dedico tiempo.

C: Cuando estoy de viaje en el campo, mar o ciudad; cuando converso con mis papás en el patio de mi casa en Hualqui; cuando estoy con mis amigos cocinando y tomando cerveza; cuando hacemos fanzines con Microeditorial Amistad y vamos a ferias y conversamos con muchas personas; cuando tenemos aventuras con Dani, mi polola y mujer que admiro e inspira mucho.

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