¿Y cuáles deseos me vas a dar?

Escrito por Andrea

Esta canción es muy bonita. Te la mandaría. Si te hablara. He pensado mucho en volver a hablarte, en decirte algo, en saber algo de ti. Vi fotos de tu hijo, está muy grande y debe estar tan inteligente… tan entretenido, tan interesante. Cada vez más me pasa, que cuando vuelvo a pensar en ti, pienso en las cosas buenas. En nuestras cosas ricas, en que esta canción te gustaría, por ejemplo. En que me dirías algo de la canción que no escuché, aquello de lo que no me percato, pero que si me explicas, si me muestras, lo entiendo, lo conozco. Así era tu mente para mí, estaba muy enamorada de eso, supongo que eso es algo que echo de menos; si tuviera que definir de alguna forma que tengo ganas de hablarte, vendrían de ahí, quizás sí te echo de menos, quizás sí necesito algo de ti. Quizás no necesitaría verte (para qué, yo estoy con alguien, con una vida corriendo rápido con ese alguien), pero sí quizás necesito hablarte, que me contestes de vuelta, que haya conversación.

Recuerdo que un día perdiste el bus, te confundiste, no recuerdo bien qué fue pero te quedaste conmigo esa noche. Era una fortuna para mí, no te ibas, no iban a ser minutos los que te vería, iban a ser horas, una noche completa. “¡Hagamos algo!” dijiste. Era viernes. Comimos cosas ricas, en un lugar lindo, nos fumamos un pito, caminamos por el barrio, que sigue siendo el mismo para mí. Ese caminar de noche tiene otra historia, la del final, la del día en que no querías estar más conmigo (aunque después volviste, me hablaste porque me atropellaron, tengo preguntas que hacerte sobre eso). Supongo que si camino de noche, voy a la Yungay y me compro un vino, lloraría. Esa noche me compré un vino, lo abrimos a la mala en el pasto y quise tomar, de la botella directamente, fumar, embriagarme, pensar que no había otra noche más que esa. Esa noche fue larga, lloré tanto, recuerdo mi imagen en el baño que sigue siendo el mío. Mi imagen en el espejo, de cara hinchada y roja. Tenía miedo, estaba cagada de susto. Me sentía pequeña, inmóvil frente a todo lo que venía. Luego vino un tiempo bueno, corto, que tu cortaste y ese miedo fue una antesala.

Y ahora estoy acá, escribiendo esto, escuchando esta canción, teniendo ganas de hablarte, no haciéndolo.

Supongo que voy a dejar de esperar. Un día voy a detener el bucle en el que tengo esta canción, para ver si te gustó y que me expliques eso inexplicable.

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