Escrito por Trufkelewen

Esto aún no empieza. Es algo que tengo muy claro en mi mente y en la mente de mis amigas; él no conoce más que mi nombre y yo que sé tanto de él.

Es hijo de rati, tiene bonitas hermanas y un hermano mayor bacán al parecer. Su mamá no sé qué hace pero tiene la pinta de ser buena persona. Me da vergüenza hablar de esto y exponerlo porque ni yo puedo creer que alguien me gusta.

Que un hueón me gusta. Uno que va a entrar a la u. Quien se va a topar con cientos de minas más empoderadas y valientes de lo que yo podría imaginar.

Él es tauro, humanista, moreno. Y me gusta. Digámosle “Berlín”.

El día en que me di cuenta que el Berlín me gustaba no lo recuerdo, no sé si fue en el recreo, en las alianzas, o entre esas tantas miradas que nos pegábamos. Quizá fue tan paulatino que ahora me pego la cachá, a dos meses de su salida.

No sé qué historia contar; ¿acaso ésta es una? Tengo la intro, pero, ¿y el desarrollo con la conclusión?

La voy a hacer corta:

Me di cuenta de que me gustai, de que bajé de peso por ti y por tanto pensarte, de que bajé cinco puntos el promedio por imaginarte conmigo en vez de hacer las tareas y estudiar. Me quiero bajar del pony, ¿entendís esa hueá? Ya no quiero verte en la baranda con tu capucha ni con tus lentes, no quiero ver más tu chaqueta color mierda, no quiero ver más tu perfecta y bonita nariz (que hace sentirme fea).

Mi autoestima bajó. Mi promedio bajó. Mi filosofía bajó. Mis sentimientos cayeron.

Todos los días trato de verme bien, decente, para que frente a ti (y si es que vas) no me vea tan mal como siempre creo que me veo porque, entérate, de que sí… soy insegura como efecto de la depresión y qué tanta hueá.

Me das rabia e impotencia: siento que no hago nada por nosotrxs aunque así seamos, nada.

Me gustaría acompañarte hasta la micro, besarte la nariz, abrazarte el brazo, caminar hasta el Portal y comprar libros baratos al caballero que los vende a luca, me gustaría tanto que te dieras cuenta que hay una mujer con ansias de experimentar el amor (o lo que surga) dentro de la sociedad patriarcal chilena del siglo XXI.

Me gustaría, como final, que me acompañarai a marchas y que hiciéramos el amor en tu pieza; cambiemos el mundo: háblame.

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