Conversamos con el cineasta Nicolás Guzmán sobre su reciente cortometraje, exhibido en SANFIC13, donde tres mujeres recuerdan su primer amor y cómo sus decisiones las llevaron a dónde están hoy.

Escrito por Camila González

“Me gusta pensar en el amor como una fuerza que hace que cosas sucedan. Sin importar si es bueno o malo” dice Nicolás Guzmán (Bogotá, 1987, escorpión). Vemos una a una las espaldas de estas mujeres, mientras las seguimos como una procesión al lugar de sus primeras citas. Podrían ser nuestras madres, tías, abuelas o primas. El primer amor nos marca, nos llena de incertidumbre y nos hace tomar decisiones.

En 2015 grabó “Si Escuchas Atentamente”, documental donde cuatro adolescentes que cursan octavo básico confiesan sus miedos y sueños en torno a su futuro como adultos. Durante ese año, también conoció a sus madres y se dio cuenta de cómo el “amor” configuraba muchos aspectos de sus vidas.

“El Amor” nos obliga a mirarnos a nosotros mismos, nuestras relaciones y la historia amorosa de nuestros padres y familia. El amor no es el motor de grandes hazañas y raramente terminan con un final feliz. El amor es fuerza, acción y decisión. Los primeros amores de estas mujeres se transformaron también en rutinas, hijos, quedarse, padres ausentes, alcoholismo y maltrato.

Estas historias no se cuentan a menos que se pregunten.

 

¿De donde nace idea de hacer este corto documental?

Durante la grabación de “Si Escuchas Atentamente” nos dimos cuenta que la configuración familiar eran madres solteras. Para mí, este tipo de familia tiene una incidencia directa en las posibilidades y expectativas de los niños con los que estábamos grabando. Eran mujeres que no habían terminado el colegio, que habían trabajado de empleadas domésticas puertas adentro, que tenían solo libre el domingo (a veces, incluso, sólo dos domingos al mes). Eran parte de un sistema de esclavitud, donde no veían a sus hijos. En un contexto de abusos laborales y un sistema educativo precario, fuimos descubriendo esta otra esfera más grande del problema que estamos tratando en la película inicial.

¿Por qué decidiste focalizarte en el amor?

Al hacer el corto decidimos que no queríamos hacer una oda a la maternidad. Consideramos que era un gesto misógino, al tratar de justificarlas únicamente por su rol de madre. A diferencia de los papás, ellas se quedaron con sus hijos. El amor era el mismo sentimiento que las hizo conocer a estos hombres, quienes fueron sus primeros pololos. Entonces, se convertía en algo muy concreto que las hizo tomar decisiones en la vida. Un poco irracionales y, a veces, dolorosas.

¿Qué tipo de amor buscabas mostrar en el documental?

Queríamos que el documental se tratara sobre el amor de la juventud. Ese primer amor, ilusión y promesa de algo. De hecho, parte en el lugar del primer beso. Cuando uno piensa en su primera relación uno logra recordar esa sensación, esa incertidumbre para después ir descubriendo el amor como algo muy concreto, un poco desencantado, que puede significar trabajar muchas horas para cuidar a un hijo.

La académica Eva Illouz señala que el amor es un microcosmos donde se pueden observar distintas dimensiones sociales, culturales, económicas y de género. Aquí, desde sus historias de amor puedes observar mucho más…

Totalmente. Sus historias están muy determinadas por su género: el rol de la madre, donde la familia se entiende como un fin último de sus vidas. En nuestra sociedad estos roles son muy crueles porque son incumplibles. Creo que su mismo fracaso tampoco es tan casual, porque este modelo perpetua una clase social, una fuerza de trabajo y la falta de educación.
Para mí la forma de poder abordar la película era básicamente escucharlas a ellas, mediante este dispositivo de ir al lugar de la primera cita y poner esto como gatillante para que hicieran un recuento de su vida hasta sus hijas. No tenía ninguna intención de hacer de la maternidad algo heroico ni justificar el sacrificio de la mujer. Tampoco era señalar que las mamás son malas, porque eso es injusto. Para mí no son ni heroínas ni fracasos.

¿Cómo fue para ellas contar sus historias?

Para algunas fue super doloroso. Ellas son las protagonistas, pero al compartirlas nos dabamos cuenta que nunca le habían contado a nadie, nunca habían hecho el trabajo de poner en relato sus vidas. Este es un ejercicio que a veces la gente no siempre hace.

Participar en el documental también es crear un tiempo para hacerlo. Al ser mujeres trabajadoras y madres, no siempre hay un espacio-tiempo destinado a pensarse a sí mismas.

También es necesario que que exista alguien que te lo pregunte. Basta con eso a veces para hacer el ejercicio.

En una parte del documental, una de las mujeres dice que “los hombres vinieron a puro pasarla bien”. En el libro “Todo sobre amor” de bell hooks ella plantea que los hombres ven el amor como algo que les corresponde recibir por derecho, sin dar nada a cambio, mientras que las mujeres sienten que deben merecerlo.

Los hombres tienen eso. Si cometen un error es porque necesitan cometerlo porque están experimentando algo. Y si la mujer no lo entiende es su incapacidad de amarlo bajo sus necesidades, como si el mundo estuviera a su servicio. Pareciera que el mundo es para que ellos lo disfruten.

Esa es la historia de “amor” de muchas mujeres en mi familia, donde no hay hombres presentes. Estas historias se van repitiendo y en un presente muy privilegiado uno olvida que esas historias siguen existiendo.

Existen de otras formas y en otros contextos. Donde grabamos antes era “La Nueva Habana”, una población emblemática. Para la Dictadura mucha gente se tuvo que ir, muchos otros murieron y las mujeres nos decían “a unos los mataron, otros se fueron, pero los que nos quedamos con los cabros chicos  fuimos nosotras”. Como mujeres les toca quedarse, ellas lo tienen bien claro.

Fue una decisión no hacerlo complejo. Grabamos en el espacio público, plazas y autopistas, porque sentíamos que en estas mujeres existía una añoranza de cumplir con el ideal del hogar que es un ideal que no existe para ellas mucho. Entre el trabajo y la casa, en estos espacios pueden estar un poco en paz. 

¿Crees que cambió tu visión en torno al amor luego de grabar el cortometraje?

Sigue siendo casi lo mismo. Creo que todos hemos hecho cosas por amor y eso no necesariamente habla de algo bueno. Cuando uno siente amor o cree sentir amor, es una fuerza que te hace tomar decisiones que te marcan. El amor es justamente cuando digo “me voy a quedar cuidando a este cabro chico” o “voy a tener hijos con esta persona”. Es aquello que te hace tomar una decisión, aguantar situaciones de las cuales te das cuenta después que te sometiste o hacer cosas que antes dirías que jamás harías. Es actuar de una manera ilógica. A partir de ellas y las relaciones que he tenido, me doy cuenta que uno toma decisiones muy extrañas por amor.

¿Por qué se llama “El amor”?

Yo le había puesto “El Amor y sus efectos”. Se lo mostré a Ignacio Agüero y aunque le gustó mucho el cortometraje, le cargaba el título. Él me dijo tituló “El amor” y yo dije que bueno, pero que me preguntan por qué, voy a decir que tu lo pusiste.

¿Qué otras películas o documentales en torno al amor recomiendas?

“Hiroshima mon amour” es película principal, la más terrible y desoladora. La mujer protagonista dice que la locura es un poco como esa sensación del amor, que es algo que aparece sobre ti. De igual manera, la inteligencia, aparece sobre ti, te llena y cuando te llena la entiendes y cuando te abandona dejas de entender.

También me gusta mucho “Muerte en Venecia”.

También me gusta “In The Mood for Love”, que muestra este mapa de amor, la vida misma por donde amores pasan.

“Hiroshima mon amour” tiene lo mismo. Ella lo dice “Así son los amores de encuentro”.

 

Trailer "El Amor" / "No Love Left" (sub eng) from MIMBRE Producciones on Vimeo.

“El Amor” (2017)

Documental / 15 min. / Digital / Color

Director: Nicolás Guzmán

Productora: Claudia Mazuela

Guión: Nicolás Guzmán

Fotografía: Patricio Alfaro

Edición: Martín Santapau

 

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