Escrito por Cecilia

Me cuesta mucho empezar a escribir, porque ha sido muy doloroso superarlo, superar que me hizo daño y termine enferma, de adentro y de cuerpo.

Cuando supe que estaba enferma y que fue culpa de él, supe que mi cuerpo y mi yo interior me estaba diciendo “¡BASTA!” porque nunca escuché a mis amigas, a mi familia, que me veían disconforme con una relación que partió con “No te pases rollos, esto es sin compromiso, no quiero nada serio y si quieres algo más… no se si soy capaz de dártelo, así que terminemos” y me dolió, me dolió mucho esa charla pero cuando me dijiste “Tal vez me equivoque y todo cambie” sentí un alivio porque pensé que cambiarías… pero no y yo también hago mi mea culpa porque como dice mi psicóloga: “Piensas que es un delito sin culpa…pero no” y es cierto, yo acepté y asumí que la iba a pasar mal, que me iba a enganchar más, que iba a llorar y sentirme usada… y todo eso pasó.

Tus mensajes a las 2 am mientras yo bailaba en Mamba con mi amiga, tus invitaciones a fiestas a las 10 pero me avisabas a las 12 que podía ir y yo inocente esperaba en mi cama vestida y maquillada, tu discurso de que no me contagiaste nada, tu pesimismo, tu gracia de tomar drogas para sentirte bien, tu influencia en mi en divertirme con cosas externas, tu manera de usarme en que tu no te diste cuenta pero yo sí y me duele y me dolió, las canciones que me mostraste que aún escucho y recuerdo.

Pero ya no, no puedo dejar que me busques porque me sané, no de cuerpo pero si de adentro, aunque existen los recuerdos, las canciones y la comuna donde vivimos, donde nos topamos ese día y te vi muy solo, triste y fue muy incómodo, pero lo siento, no puedo hacerme más cargo y no, no podemos salir denuevo y te regalo mi libro.

Te paso tus llaves y cierro la puerta, me dejaste amigas y te lo agradezco, pero no soy insensible ni tampoco soportar “no… nunca me gustaste” ese día martes tomando sangría por el mes de octubre, en el que te despediste en la ventana mientras me subía al uber y aguantaba el llanto…

Recordando que estuve contigo y te conocí tan rápido para olvidar a quien se fue de viaje y nunca más supe de el.

Fueron dos dolores seguidos y este tiempo, de soledad es de sanación y pido te pido respeto por no querer verte… no me dejaste nada bueno… tal vez conciertos, música y como quedar hecho bolsa de carretes… cosas efímeras, cosas dolorosas.

Como dice Protistas:

“Te veo caminando con tu falda y me doy cuenta que me haces falta
Ya no escuchamos ni las mismas bandas
Eso demuestra porqué rompimos: Cada uno tiene su camino
Tal vez nos encontremos cuando viejos, nos saludemos a lo lejos”

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