Escrito por O. / Ilustración por Catalina Cartagena

Escucho Alex Anwandter en el sillón donde nos dábamos besos tomando vino escuchando Alex Anwandter. Estás en toda mi casa. En la mesa del comedor donde tomamos nuestro primer desayuno, en el piso donde quedaba esparcida tu ropa. Acercándote al mesón de la cocina a darme un beso. Encorvado frente al lavaplatos. Comiendo hamburguesas en el patio, en la hamaca que descubrimos demasiado tarde que podíamos compartir. Estás en la ventana que da hacia la calle. Sentado viendo series en el living. Estás sobre todo en mi pieza, en mi cama cada noche en que me acuesto sin ti. Estás en José Manuel Infante desde Providencia hacia el sur, en Miguel Claro, Santa Isabel y avenida Salvador, no puedo caminar hacia mi casa sin ti. Estás en las tres cuadras que separan mi casa del supermercado, estás en todos los pasillos, el de la cerveza y el vino, el de las verduras, el de las papas fritas y el maní. Estás iluminando la chapa de mi puerta con tu celular. Estás en toda mi casa. No puedo estar en mi casa sin ti.

No Hay Más Artículos