Escrito por Anónimo / Ilustración por Catalina Cartagena

No sé en qué estamos, pero no me importaba muchos hasta el domingo pasado.

Me sentía super feliz, hasta el domingo pasado.

Fuimos al cine el domingo pasado, me quedé dormida, porque la película era de superhéroes. Tú te reías a carcajadas. Cuando desperté, la película todavía no se acababa, te di un besito y fui al baño, me di unas vueltas, me compré una bebida, me saqué selfies en todo lo que parecía espejo, cuando volví aún no terminaba. Me senté a tu lado y pensé, es domingo…

Cuando salimos del cine había mucha gente en la calle, siempre me niego a caminar de la mano, pero no me di cuenta cuando tomé la tuya. Me dijiste que hiciéramos algo después, me dijiste que venían unos amigos, me dijiste que amabas las burbujas, no me acuerdo que más dijiste porque ahí paré de ponerte atención. Te encontraste con una niña, me miró, se rió, te dijo algo… cuando se despidieron, sentí el mal de ojo. Me dolió la guata.

Te dije que me quería ir, me ofreciste compañía. Empecé a caminar, me seguiste, tiraste chistes fomes, nos sentamos en una plaza y me preguntaste que me pasaba. En mi mente quería echarle la culpa a mercurio retrógrado, pero vomité un “¿Quién creís que soy? ¿Qué le decís a la gente de mí?” Cuando me quedé callada, miré hacía el frente y pensé: ¿qué clase de chica reality estoy siendo?

Me puse a llorar de la nada y te dije: ¿qué estamos haciendo? ¿por qué nos estamos viendo una vez a la semana? ¿Por qué le converso a la gente de ti? ¿Por qué te estoy incluyendo en mi vida? Tú contestaste: Yo también, pero no está en mis planes volver. Y yo dije: En los míos tampoco. Se acabó la conversación, te llamaron al celular, te enojaste con esa persona, me dijiste “me siento solo. mis amigos siempre prefieren tirar, pololear, estar hechos pico, antes que estar conmigo” De nuevo ya no te prestaba atención, solo pensaba en que tenía que leer textos para una prueba. Hablaste solo mucho rato, de repente te paraste y dijiste me voy, nos abrazamos, y te fuiste.

Ahora estaba estudiando, porque los textos que debía haberme leído el domingo pasado los dejé para hoy. Estoy cansada, y me acordé de porqué no leí antes y no pude seguir, ojalá tú estís durmiendo, porque son la 3AM, y sigo intentando leer “Las estéticas de las resistencias” un texto que tiene mil páginas y que debería haber leído el domingo pasado.

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