Escrito por Sefa / Ilustración por Paula Sosa Holt

A veces me acuerdo de ti. A veces veo cosas que me recuerdan a ti. A veces me dan ganas de hablarte, de preguntarte cómo estás, de mirarte, de escucharte y por sobre todo, de verte reír.

A veces me acuerdo cuando nos conocimos y pasábamos horas riéndonos de cosas sin sentido, de cosas que a otras personas no le hacían gracia, de cosas que solo nosotros entendíamos. Porque teníamos nuestro mundo, en donde todo era risas, donde todo era sueños. Donde todo se podía.

A veces te pienso y sonrío. Porque siempre fue todo bonito, siempre fue para mí, perfecto. Y esa misma sonrisa se transforma en una lágrima porque creía haberte dejado ir y con esto me doy cuenta que no puedo.

A veces me da miedo enamorarme de nuevo. Porque creo que contigo aprendí a amar y contigo supe lo que era ser amada sin duda alguna, sin inseguridades. Me da miedo porque siento que una vez que lo haga no podré volverte a amar en caso de que lo queramos hacer de nuevo.

A veces me dan ganas de estar contigo. De mirarte a los ojos y decirte cuánto te quiero y cuánto te extraño. Porque te quiero, te quiero como nunca querré a alguien que llegué a amar. Te quiero como aquella persona que se robó mi corazón, que lo hizo mil pedazos y por fuera de eso aún te quiero.

A veces me dan ganas de no verte nunca más. Porque me acuerdo del daño que me hiciste y me acuerdo de los momentos que me hiciste llorar, cuando con tu alma me prometiste que nunca tendría que derramar una lágrima por ti. Me dan ganas de gritarte, de llorar de rabia, de mirarte a los ojos y decirte que arruinaste el amor para mi, porque contigo fue todo tan bonito. Que a pesar de lo sufrido los últimos meses, no tengo nada malo que decir de ti. Y por eso siento que el amor te lo entregué completo y te lo llevaste.

A veces me dan ganas de encontrarme contigo, y saludarte como si nada hubiera pasado. Como si fuéramos amigos que no se ven hace tiempo y tienen mucho que contarse (porque así lo fuimos). Ganas de contarte el desastre que es mi cabeza, de lo cansada que estoy de la universidad, de lo bien que he estado soltera. Pero que al mismo tiempo cuando estoy con alguien más estás tú en mi cabeza, mirándome y no puedo seguir.

A veces me dan ganas de revisar tus redes Sociales. Pero no quiero saber de tus conquistas. No quiero saber de tus nuevas amigas en Facebook, no quiero saber de los likes, de los seguidos, de las solicitudes de amistad. No quiero ver tus fotos en tus viajes con tus amigos carreteando con otras mujeres. No quiero saber que estás haciendo sonreír a otra. No quiero saber que ya me olvidaste y que yo no a ti.

A veces me dan ganas de llorar.

A veces me dan ganas de reir.

A veces me dan ganas de tener el coraje de mandarte esto porque no sé cuando te voy a volver a ver.

A veces me dan ganas de forzar el destino y toparnos casualmente.

A veces me dan ganas de decirte que te quiero.

A veces me dan ganas de decirte que te amo. Porque es verdad, te amo (Copia de mensaje que nunca le mande)

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