La imperfecta perfección del ser humano

Escrito por Anónimo / Ilustración por La Florecida

Eres como el Nick Jonas de todos los fanfics de mi adolescencia, ese atento y preocupado, el sueño adolescente.

Eres a quien le hubiese dedicado “The only expection” de Paramore, aunque yo sí creía en el amor.

Eres la caminata de la micro a mi casa cuando era invierno, mientras imaginaba compartirla con alguien.

Eres con quien quiero hacerme la hipster en Blondie bailando Franz Ferdinand porque es una de tus bandas favoritas.

Eres con quien me dan ganas de bailar reggaetón bien pegado.

Eres con quien puedo caminar en otoño por el forestal hasta llegar al Bellas Artes y asustarnos por alguna exposición psicodélica.

Eres a quien etiqueto en los memes millenials y se ríe conmigo.

Eres quien hubiese soportado mi etapa Foo fighters, Bon jovi, Jonas brothers, Fall out boy.

Eres quien me esperó afuera del parque O’higgins los dos días del Lolla para ir a dejarme a la casa.

Eres quien ha sujetado mi pelo en el baño mientras me digo que nunca más tomo.

Eres el niño que me regaló un caleidoscopio en nuestro aniversario, porque era lo que más quería.

Eres quien respeta mis márgenes y yo los tuyos, quien guarda autonomía porque como dice esa letra que ambos tarareamos, no soy tan tuya, como mía. Pero sobretodo, eres quien me hizo entender que el amor es verbo y acción. No un sueño romántico de perfección, sino una construcción que duele porque somos imperfectos.

Me hiciste cavar hasta encontrar la belleza de encajar mis perspectivas amorosas de infancia con mis visiones de mujer. Me hiciste confirmar que el primer amor puede extenderse hasta viejitos.

Y que el sentimiento profundo que me llena de lágrimas es la imperfecta perfección del ser humano.