Escrito por Anónimo / Ilustración por Paula Sosa Holt

Me empezaste a buscar muy seguido y me di cuenta que algo pasaba ese día en la botillería, cuando me mirabas como lanzándome una flecha directo a mi corazón. Yo estaba en la otra esquina tratando que no se notara cómo el pulso de mi corazón se aceleraba, mientras miraba muy nerviosa para otro lado. Ese día entendí que era lo que sentía cada vez que te tenía a mi lado o sentía tu olor.

Pero no pasó nada. Me dejaste en la micro y me fui a mi casa.

Mi mejor amiga siempre me dice que me quede con quien me mire como si no existiera nada más a mi alrededor.

Salimos por un tiempo, todo fue muy intenso y rápido, incluida la desilusión.

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