Escrito por Catalina / Créditos por imagen

Necesito que por favor entiendas los motivos por los que hoy, decido dejarte. Te escribo porque te fuiste enojada, para variar me pongo a llorar y te enojas. Si lloro es porque no doy más de pena, porque tengo infinita. Hace mucho tiempo que no me siento feliz, porque ya llevo demasiado tiempo colgando en un hilo y tu bien sabes cómo odio la incertidumbre, que sumando y restando fue lo que más me diste en estos cinco años.

Dejé mi relación estable, porque me entusiasmaba mucho la idea que al fin solo me quisieras a mí, estar juntas en una relación y en el fondo nunca la tuvimos. Siempre hubo alguien más, porque no te soy suficiente. Nunca me presentaste como tu polola, nunca asumiste ni siquiera lo nuestro, preferiste mantenerme escondida mientras yo gritaba a los cuatro vientos mi amor por ti.

Perdí todo contigo, te amé tanto tanto que me perdí a mi. Lo que gané fue miedo, incertidumbre, retos, malos tratos y desamor. Perdí tanto que ya no confío en mí, me hiciste mierda. Todas mis decisiones las cuestionaste, que llegó un punto en que dejé de decidir porque iba a recibir una recriminación. De todo me hiciste dudar, de mi apariencia física, lo que comía, lo que compraba, incluso lo que hacía. Me perdí a mí y necesito fortalecerme, necesito perdonarme por aguantar tus abusos y necesito reconciliarme equivocarme tanto.

Lo siento, pero no puedo seguir con una pendeja como tú, porque eso eres una pendeja que no sabe lo que quiere, por eso dispara para todos lados, una pendeja tan egoísta que no puede comprometerse, una pendeja que no sabe valorar a quien tiene a su lado, porque en su corazón solo hay lugar para ella. Sé que en tres años, cuando madures y me valores, me vas a pedir perdón. Yo hago mi autocrítica y asumo el 50% del fin de esto porque no le podemos decir relación, ni pololeo, porque tú nunca tuviste el coraje de asumirlo. Siempre has sido tan cómoda que hasta el día de hoy, nunca trataste que yo volviera entrar a tu casa y me duele. Asumo que yo tampoco fui perfecta, tengo harto que mejorar, pero siempre te di todo y más de lo que podía.

Estoy súper arrepentida de haberte ido a ver a NY, cuando leí the catcher in the rye , decidí que NY no me apuraba, porque hace 65 años o más, todo es igual. Fui por amor, fui a demostrarte que yo estaba dispuesta a todo por nosotras y terminé dándome vuelta y encontrándote raja curada y abrazada de otro. Nunca te voy a perdonar por no ver lo que pudimos ser.

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