Hace algunas semanas coreamos las canciones de Antolín en distintas partes de Santiago. Con sus letras e ilustraciones que son como un cariño que entiende de corazones rotos, le pedimos que armará un #soundtrackamoroso.  Además, por chat nos contó por qué para él “Crazy Love” de Daniel Johnston es una historia de amor que le gusta. Nuestra recomendación es que además de escuchar la lista, lo escuchen a él.

“Crazy Love” de Daniel Johnston lleva una de mis letras favoritas. Es una canción muy tierna y loca, como todo lo de Daniel hace y es. Es simple, para nada rebuscada y pretenciosa (como lo son la mayoría de las canciones de amor) simplemente es un chico que gusta de una chica y está enamorado de la sensación de gustar de ella, de verla pasar por su vecindario en bicicleta, esas cosas tontas de soñadores, pero los sentimientos más puros. Esa canción es un arrebato de locura de amor. Realmente es una confesión encantadora. En ningún momento establece un vínculo o una historia real con esa chica, simplemente describe lo que le produce verla o pensar en ella, es sólo como decir: “Wow”. “Ella está siempre en mi mente / Ella es tan agradable y amable / Algún día me la voy a cruzar”. Es un amor adolescente y simple, el mejor de los amores supongo. Me remite a la frase de una canción mía que dice: “No te necesito para amarte”. En este caso, creo que lo importante para Daniel es el hecho de amarla de manera solitaria, más que la posibilidad de estar con ella realmente, de iniciar una relación real, ya que eso significaba otro tipo de sentimiento, mucho más complejo y compartido. Esto es simplemente el acto solitario de amar, como el de King Kong.

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