Por ninja tortuga adolescente

Los cigarros solitarios saben distinto. La expectación de salir de la tu casa a comprar esos que fumas sagradamente no es la misma que comprarlos a la pasaíta en algún quiosco para poder fumartelos en algún break con gente a tu lado. Con sinceridad no sé cuál es mejor: los cigarros que te fumas solo cuesta tomarles el gustito y siempre al llegar a la colilla saben mejor, y los cigarros en compañía se acaban tan rápido que siempre quedas con ganas de fumarte otro al toque.

Quizás, tal vez, puede ser, que la vida sea parecida. Qué estar solo cuesta y que después de mucho tiempo uno se acostumbra a estarlo; cuando hay mucha gente a tu alrededor se te olvidan tus problemas, tus penas, tus rabias, tu todo. Tienes que estar obligado a sonreír, a tragarte el humo amargo. Y cuando cierras la puerta de tu casa aquellas cosas que dejaste atrás en la calle caminando con el cigarro en la mano vuelven a ti como la lluvia en invierno, como el sol en verano. Al principio lento y después de una. No se detienen hasta que te ves obligado a romper el patrón con otro cigarro o con otra persona a tu lado. Una persona con un cigarro.

Yo pienso en ti, en las veces que prendes uno sin mirar. Cómo cuando diriges tus ojos hacia el horizonte con cara de que algo te falta. Siempre me miras con ojos indescifrables, con la voz insegura. De la misma forma en que esas contadas veces que sentí tus yemas en mi piel y me sostuviste la mirada más de cinco segundos. Eres un cigarro que me cuesta prender y que nunca quiero que termine pero te vas consumiendo en mis miedo mientras veo cómo te apagas en las cenizas. Lejos. Súper lejos. Cada vez más lejos.

Y ya no te ríes conmigo ni te diriges a mi. Yo no soy la persona que elegiste para seguir fumando. Te vas como el humo de los cigarros aplastados en los ceniceros gigantes de por ahí. Frío, alto, encantador. This charming man. Te miro y todo se apaga a mi alrededor. Gasto segundos de mi vida intentando entender por qué cresta este tiempo es un error. Por qué no somos más que un cigarro entre tanta gente, sin compromiso y pasajero. Pero como la hueá es tan corta qué más da. Se prende, se fuma y se apaga. Ya mi tortura se va a acabar. Ya no te voy a prender más. Ya no me vay a apagar más frente a ti.

It’s gruesome that someone so handsome should care.

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