Escrito por Florencia La Mura

El amor siempre va a ser tema en la vida, en el cine, la literatura y en todo. El problema es que por demasiado tiempo nos han contado las mismas historias. Por eso hay que celebrar cuando viene alguien a hacer algo nuevo. Hace ya un rato se estrenó “Love”, serie de Netflix sobre el amor y las relaciones. La vi en menos de un día y me encantó, pero me costó llegar a descifrar porque me gustó tanto. Y, aunque llega un poco atrasado este texto, creo que nunca es tarde para hablar de amor.

En una característica muy Netflix, la serie no tiene un formato muy claro. No es una sitcom ni un drama, es una tragicomedia que se aleja de los grandes acontecimientos en una relación y nos habla desde lo más básico y cotidiano: no saber mandarle un mensaje al otro, pasarse rollos, estar histérica si no te pescan, las decepciones, el dejarse plantado, los momentos incómodos al tirar, etc. Todas esas pequeñas escenas en la vida de Gus y Mickey -los protagonistas- nos dejan conocerlos a cada uno, con sus inseguridades y rarezas, antes de pensar en juntarlos. Te identificas con ellos y te convencen como personajes individuales antes que como pareja.

La ficción nos tiene acostumbrados a armar la pareja a los diez minutos, a que todo sea obvio y predecible. “Love” logra contar la misma historia de una manera original, lo que es ridículo, porque de hecho cuenta lo real, sin mucho adorno hollywoodense. Nada es obvio y nada es cliché e incluso se burlan de la típica comedia romántica.

Cuando uno ve el final feliz de Disney, quizás anhela a tener eso –o te da asco- pero, de cualquier forma, no es algo cotidiano o común. Las películas o series suelen hablar del amor como algo que vive en ellas, pero que en la vida real nunca será lo mismo. “Love” sí logra hacer que uno puede identificarse. Gus y Mickey son dos personas, con miedos y actitudes de mierda, como todos. Pero estamos tan acostumbrados a que nos muestren las caricaturas del príncipe azul o el chico malo que ver a dos tipos de lo más comunes y corriente llega a sorprender.

Con un guión original, se aterriza un tema que la ficción se ha dedicado por demasiados años a elevar a algo casi divino. El amor o las relaciones no siempre tienen un orden lineal y sin atados. Puede haber mierda y vacíos entre medio y la trama lo muestra. Con eso no digo que el amor no pueda ser tierno y mamón, pero también están los peos, dormir chuecos, las curaderas y los malos ratos o chascarros. Al final son esos momentos los que van armando tu cada historia.

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“Las relaciones pueden ser difíciles y raras, pero no por eso dejan de ser una historia digna de contar <3”

La gran razón por la que quise escribir sobre esta serie es porque leí varios comentarios del tipo “Love no es una serie de amor” o que el nombre era “irónico”. Y yo creo exactamente lo contrario: Love es una serie de amor y una muy buena. Las relaciones pueden ser difíciles y raras, pero no por eso dejan de ser una historia digna de contar. Eso las hace incluso más valiosas. Judd Apatow -productor de la serie y el mismo detrás de Girls– así lo piensa y Archivo Amoroso, también.

Quizás esta serie es solo para algunos, para los que queremos la historia bonita, pero también la historia completa. En esta primera temporada queda claro el comienzo de algo que no sabemos si es amor o lo será, pero al menos yo quiero saber qué pasa después.

Si todo eso no fuera suficiente, Love tiene el manso soundtrack con temas de Wilco, Karen O, The Breeders y más, que puedes escuchar en Spotify.

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