Escrito por Isidora / Ilustración por Catalina Bodoque

No sé si les pasará, pero por lo menos yo me cansé de amar por amar. La verdad es que no sé si amar sea la palabra más indicada porque desde mi última relación me cuestiono si en verdad he amado alguna vez, si sé amar o si me han amado alguna vez.

¿Será comer, rezar y follar? No sé la verdad jaja, me pregunto si el amor será tan simple como me lo han pintado porque la verdad es que no me siento completa con sólo eso, pero ese tema no va al caso. Me cansé de los amores vacíos. Me cansé de los amores desinteresados. Me cansé de los amores sufridos y me cansé de ser la maricona que hace del amor un deporte hasta que me tocó a mi.

El año pasado fue toqué fondo. Hace unos años terminé una relación con la única persona que he creído amar, El Felipe. Terminé muy mal, creía que no iba a querer a alguien de nuevo y bueno, lo típico de esa postura. Al poco tiempo empecé a salir con minos sólo para volver a sentir lo que él me producía (mal, no lo encontré nunca), pero al ver que no pasada na’ sólo me divertía con ellos hasta un punto de mierda. Sólo para no sentirme usada llevaba todas las relaciones a puntos más serios y cuando me aburría plr, todo esto hasta mediados del año pasado, ya que me metí con alguien con pareja, años de pololeo, deseos de vivir juntos, etc… Cuento corto, terminó con su pareja y caché que el asunto no podía seguir así, plr y para la casa también.

Mi ex, por otra parte, seguía pintandome pajaritos en el aire, le creía, me dejaba y lloraba. Le creía, me dejaba y lloraba hasta que pudimos hablar las cosas (hablamos durante mi pololeo con el mino del que hablo más adelante). A mediados del año pasado me metí al gimnasio y ahí estaba él, mi actual ex. La primera vez que salimos la cosa no estuvo bien. No hablamos mucho, eramos diferentes a primera vista y yo la verdad seguía con las ganas de encontrar ese alguien así que sólo accedí. La pasé mal, fue fome, pero me hacia vibrar.

Terminé pololeando con él aun sin entender su religión, sus excesos, sus contradicciones, su miedo a morir, sus penas, sus silencios. La verdad es que todo de él y aun sigo sin entenderlo, pero lo quería y lo quiero. Éramos extraños queriendonos. Queriendo compañía porque nos sentíamos solos ahora que lo pienso, pero con el tiempo se dieron otro tipo de cosas muy profundas que por la falta de comunicación se terminó.

Quizás, los que me leean creerán que le faltó un gran final. Yo también lo creo… Quizas haya sido el karma o como quieran llamarle, pero espero encontrarme contigo de nuevo Fernando, para ver si alguna vez logro descifrarte y amarte, como creo que aprendí contigo.

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