Escrito por Nuwanda / Ilustración por Hola Nico González

Esta es una historia de amor que nunca ha sido contada, pero no escasea de clichés.

El 2011 entré a la escuela de música de mi región y conocí a un niño. Como no tengo mucha personalidad no le hablaba, pero lo encontraba muy “cool” porque era uno de los mejores músicos. Después de un tiempo me armé de valor y lo agregué a Facebook para hablarle. Me acuerdo que me hacía la interesante e inventaba una especie de juego de preguntas para saber más cosas de él.

Con el tiempo se hizo algo habitual que conversaramos, casi siempre por internet. Era una cosa bien de niños, no se entendía si era con coqueteo o no. Al final nos hicimos bien amigos, y en el fondo a mi me gustaba mucho, enserio.

Tiempo después empezó a gustarle una amiga muy cercana mía y yo no sabía qué hacer. Comenzaron a salir y yo me quería morir. No entendí que pasó, por qué yo nunca le dije nada, por qué no me amaba a mí. Duraron como dos años y durante ese tiempo quedé como la estúpida que lo tenía que consolar que peleaban y blabla.

Ellos terminaron y nosotros seguimos siendo amigos. Aún lo amo y creo que siempre lo voy a tener en mis pensamientos. Llegué a pensar incluso que era el amor de mi vida, mi alma gemela. Y que por eso no lo olvido, o no lo quiero olvidar.

[mr_rating_form]

No Hay Más Artículos