Escrito por Abigail / Créditos por imagen

Nunca voy a olvidar el mes de abril del año 2007. Yo tenía tenía 16 años y me faltaban tres semanas para que cumpliera los tan «anhelados» 17. Esa tarde iba a la primera clase del taller de literatura, cuando abro la puerta lo veo, lo veo a él sentado con sus lentes y con una polera roja de che. Cada integrante del circulo iba compartiendo lo que había escrito y después todos comentábamos, había llegado mi turno y no encontré una manera más tonta que llamar su atención preguntándole delante de todos : «Oye, ¿tu eres comunista?» y él me respondió que sí, pero que no era de la jota, la ronda literaria continuó, hasta que la profesora nos me llama a mi y a él para que sirviéramos el café y ahí con la cabeza gacha comenzamos a conversar, nos dijimos nuestros nombres.

Todo seguía normal, hasta que a la salida y de manera enérgica me dijo ¡ Chao, nos vemos la otra semana! y así fue. Durante la semana nos hicimos unos comentarios en fotolog, pero nada que evidenciara algún interés amoroso. Llegó con todo su afán el día viernes, todo el taller fue normal, hasta que a la salida me entregó una carta y un libro de Fidel Castro que se llama «La historia me absolverá»… ahí decía que me invitaba a su mundo, yo con toda mi alma iba a aceptar, solo que no esperaba todo lo que venía.

Paralelo a esto habían tantos problemas en mi casa, yo vivía con mis abuelos, mi mamá y mi hermana, mi vieja estaba cesante, con depresión y llena de deudas, mi abuela era insoportable porque nos sacaba en cara todo, nos trataba como las pelotas, en verdad no se podía vivir en esa casa. Me acuerdo ( y me da pena) porque estábamos tan pobres que a veces no había plata para cosas tan básicas… yo en ese tiempo ya me estaba dando cuenta que el Alonso era socialmente muy distinto a mi… Su viejo era sub gerente de una empresa de telecomunicaciones bien conocida, sus familia estaba bien constituida y él siempre tenía y hacía todo lo que quería.

Ese fin de semana lo llamé a su casa para hablarle de la carta, pero no estaba, andaba en las rocas de Santo Domingo con unos amigos, asi que decidí enviarle el siguiente mail:

Date: Sat, 28 Apr 2007 20:29:34 -0400

hola niño , lastima que estés tan lejos y no te puedas conectar ,

con respecto a lo que me entregaste el viernes , pucha que estaba

lindo , de verdad , pero también no logro aun entender del todo lo

que quieres decirme con todo eso , tampoco quisiera adelantarme y

mal interpretar la situación , se puede entender de variadas formas

, necesitamos conversar … ¿si ? , personalmente los dos. bueno

siempre , por lo menos yo , prefiero las cosas asi , me gusta mirar

a las personas a los ojos 

aunque cabe destacar , que si fuera lo que yo pienso , bueno mejor

eso si que lo dejamos para el viernes… ajajajajaj !!! , sorpresa

tambien ajajajaj !!!

gracias por llamarme , se me cuida mucho , nos vemos ,

besosososososoos !!!

Y su respuesta:

mi niña, es una lastima, pero es necesario, a veces pienso que me hubiera quedado en santiago, pero necesitaba respirar y también me ha servido de mucho, he reflexionado sobre la carta, como tu le llamas y creo q yo la calificaría (odiosa palabra) como una invitación, claro que como dices, espero escuchar esa respuesta mirando tus dulces ojos. ojala pudieramos vernos antes, ya que el viernes pasa todo tan rápido que el tiempo que tenemos es efímero, aunque mi vida sea eterna en solo estar cinco minutos junto a ti.
pd: me mataste con el mail, ha una cosa, llame pa tu casa y no estabas, pero ahora con este me siento mucho más tranquilo.

te quere.

Alonso.

Yo estaba feliz, me acuerdo que ese fin de semana no pude ni estudiar para una prueba de historia que tenía, pensaba en él, sentía que lo amaba, me estaba enamorando. Hablamos por teléfono y quedamos de juntarnos el jueves antes del taller, era un 3 de mayo. Ese día me estaba esperando en el metro con un ramo de flores, todas mis compañeras me miraban y nos fuimos al cine. Para variar, casi no recuerdo nada de lo que pasó en el cine, todo el el tiempo nos dábamos la mano y muchos besos, mi primer beso. Salimos del cine muertos de la risa y de la mano recorrimos un poco la calle, nuestras vidas. Esa tarde el sol tenía muchos colores, nos despedimos, me acuerdo que él me llamó cuando llegó a su casa y me contó que estaba tan en las nubes que se había perdido en el metro.

Yo tuve que esconder el ramo de flores adentro de mi bolso, mi familia era tan cartucha que no iba a tolerar que pololeara, aun así nada me importaba, era feliz, erámos felices. Ya en el tercer taller estábamos juntos, salíamos a caminar, nos escribíamos cosas lindas en fotolog, yo conocí a su familia y todo iba bien, excepto por mi propia familia, mi mamá ya sabía que estaba con él pero casi no me daba permiso para que saliéramos, cada vez que lo hacíamos llamaba como loca, hasta 30 llamabas pérdida llegué a tener un día, simplemente no nos querían juntos.

El Alonso sufría por eso, aparte tenía serios problemas con el alcohol, era muy común que me llamara en la madrugada diciendo que me amaba, que íbamos a tener hijos algún día, que no entendía porqué mi familia era tan mala onda con él, si el no les había hecho nada. Yo la pasaba mal porque quería estar más tiempo con él, salir más, conocer mejor a sus amigos, su vida. Con todo en contra seguíamos juntos, amándonos, dándonos aliento, Alonso con lo de mi casa y yo tratando de acompañarlo a creer en la belleza de esta vida, teníamos más firmes que nunca nuestros ideales.

Cada vez que estábamos encerrados en su pieza, se habría un mundo nuevo, nuestro mundo, su dormitorio verde cubierto de hojitas pintadas y el techo una frase que decía mi nombre con un te amo. Hubo un día que estaba tan mal, que llegó curado a la esquina de mi casa, estaba chato de que casi anduviéramos escondidos por mi familia, era todo muy irracional, porque todos sabían que estábamos juntos, pero no lo toleraban, sencillamente no lo querían.

Alonso no era el ser humano más simpático, ni el más dulce. Era conocido por su carácter complicado, por su ironía y por su inteligencia, conmigo era un distinto, me acuerdo que muchas veces me dejó regalos en la portería de colegio y todas mis compañeras me molestaban, decían que él era un enamorado a la antigua. Cuando yo lloraba me cantaba «va cayendo una lágrima en tu mejilla, si no la beso el viento la secará» y ahí me besaba. Eso era una cosa, pero las peleas por los asuntos que antes mencioné ya se estaban agudizando, él me trataba de cobarde, de que me faltaba más pasión en la vida ¿Pero qué más podía hacer con 17 años? para mi ya era toda una aventura estar con él, dar lo mejor de mi, pero eso no le bastaba, ya no se podía más, pero seguíamos, seguíamos porque amor sí quedaba.

El 5 de octubre del 2007 y después de varios intentos truncados por los nervios, hicimos el amor en su casa, sus viejos eran bien liberales, nunca tuvimos problemas con ellos. Habían velas y bailamos «te amaré» de Silvio Rodriguez, lo hicimos porque de verdad ya no había otra manera más grande de demostrarnos el amor, por lo menos yo sentía que hacerlo con él era demostrarle que lo amaba a él, que aunque estuviéramos separado en el futuro nunca nos íbamos a olvidar. Después de hacerlo, me senté al borde la cama, nos abrazamos, tenía una puntadas abajo, sentía un dolorcito extraño. Lo miré y sentí dos seguridades que lo iba a amar siempre y que nos íbamos a separar.

El tiempo pasaba, con altos y bajos, hasta que yo comencé con retrasos, estaba atacada, ahora sí que las cosas se pondrían cuesta arriba, pero ahí estuvimos juntos, me acuerdo que cuando le conté que no me llegaba la regla, nos abrazamos y aunque estábamos asustados nos comenzamos a imaginar como sería tener un hijo, le pusimos nombres, se iba llamar Victor si era hombre y Laura si era mujer, nos imaginábamos todas esas cosas juntos, un destino juntos, un futuro. Me llegó la regla y hablé con mi mamá, le conté que había comenzado a tener relaciones con el Alonso y pa variar me retó, me decía que como yo era una mujer tan fácil, que los cabros como él siempre jugaban con las mujeres, mi madre tenía un miedo gigante a que me hiciera daño.

En ese tiempo para que el ginecólogo o matrona te diera pastillas anticonceptivas debías ir con un mayor de edad, y en ese sentido nunca tuve a alguien que me apoyara. Seguía pasando el tiempo y comencé a notar raro al Alonso, cada día estaba más bueno para tomar, cada día más enojón, cada día más distante, no me extrañaría que hasta me hubiese engañado, ya no estábamos bien y aunque había amor, nuestra relación estaba estancada, la rutina nos mató, los mismos problemas de siempre, tantos sueños, tantos anhelos y nada se podía hacer.

En la navidad de ese año, a pesar de todo me hizo un video y me dio un anillo que tengo hasta el día hoy «como para comprometerse». En marzo del 2008 terminamos, creíamos que ya era hora de que esto acabara y lo asumimos así, lo terrible vino después, para variar y aunque nos cuidábamos, la regla no me llegaba y no me llegaba, no me llegaba y lo tuve que llamar, se presentó un Alonso que no conocía que me dijo » Mira, esto que hiciste es para atarme, si estás embarazada es tu problema, tu culpa, a mi me da lo mismo, y bueno si quieres plata, te paso plata y por favor no te aparezcas nunca más en mi vida, porque no quiero saber más de ti, no me busques, ni me llames».

Hasta el día de hoy nunca nadie me ha tratado tan mal, si el alma existe o duele, ese día me dolió, no era capaz de levantarme. Mi vieja me dio la espalda para llevarme al médico, él me daba la espalda ahora, él me estaba tratando mal, con un odio que nunca vi en él. Esa noche me soñaba sucia, me soñaba llena de pus, llena de moscas, era el principio de mi calvario. Le conté esto a mi mamá y extrañamente me abrazó, me pidió que me calmará y que obvio, no volviera a acercame más ese «conchesumare».

Me hice un test de embrazo que salió negativo, por segunda vez me salió negativo, aunque seguía con el atraso… un día estaba en el colegio y comencé a sudar frío y a temblar, tenía un dolor tan fuerte en el abdomen, que por lo mismo tiritaba, no aguantaba los dolores, eran fulminantes, hasta que me sentí toda mojadas, tenía la silla llena de sangre, me paré y fui corriendo al baño, me limpié, tomé agua… desde ahí tuve la duda sobre qué pasó ese día…pero con el tiempo se fue disolviendo, hasta que un día tuve un sueño, donde yo tenía una casa en el campo, y tenía un hijo que se llama Victor y lo recordé, recordé todo.

Luego de todo lo que pasó, a los meses después apareció el Alonso, más calmado y preguntado cómo estaba, me pidió perdón se sentía arrepentido, además esos días en que yo le había contado lo de mi segundo atraso se había enterado que su papá hace años tenía una relación con su secretaría y que ahora iba además a tener un nuevo hermano. Todo estaba mal en su vida. Yo lo perdoné, pero nunca más lo volví a buscar, el siempre me llamaba, a fines del 2008 comenzó una nueva relación, yo me alegré, pero no podía soportar su ausencia, pensé que me iba a volver loca, no habia minuto ni día que no pensara en él, era algo terrible y lo peor de todo es que no sabía como desahogarme, a veces iba por la calle y me largaba a llorar a gritos, era un dolor tan grande.

Seguimos nuestras vidas hasta que 15 de enero del 2010, el mismo día en que salió Piñera Presidente nos juntamos en la noche, un rato. Todo volvía a ser como antes, conversamos durante horas, me volvió a pedir perdón, yo le pedí disculpas por mi falta de valentía, seguimos conversando y luego de 2 años separados nos dimos un beso debajo de un árbol de la plaza ñuñoa y dormimos juntos en su casa, el volvió con su rutina y yo con la mía, a los días me llamó para conartme que se iba a Canadá y bueno, era obvio que seguía su relación con su polola de ese año, suponíamos que esta ya era la despedida.

En 2011 conocí a quien sería mi nuevo pololo y al que ya amaba con todo mi corazón, quien curó mis heridas y con el que duramos cuatro años, era mi gran compañero, mi amor, mi todo… Hasta a fines del año 2012 el Alonso vuelve a hacer su reaparición, me pidió que nos juntáramos, me fue a buscar a la U, todo estaba bien, ya no era la niña de 17 años, ahora tenía 22 años, lo veía como un antiguo amor, quizás como un amigo, nos tomamos un café, nos reímos y hasta le conté eso a mi pololo de ese entonces, otro día con el Alonso nos juntamos a almorzar y lo fui a dejar a su trabajo, todo normal… hasta que un día me dijo por Facebook » yo sé que las cosas han cambiado, pero ahora tenemos todo para volver a ser felices, hay tiempo, hay libertad, hay plata, hay cariño» a lo que yo respondí que sí, pero que yo ahora estaba con otra persona a la que quería mucho. Quedamos nuevamente de juntarnos, esa vez fue el 2 de noviembre del 2012, en la misma plaza comenzamos a conversar, luego fuimos a su casa y me mostró los cuentos que estaba escribiendo y así se pasó la hora, fuimos a comer pizza, y así hasta la madrugada, volvimos a hacer el amor luego de años.

Ese día no recuerdo porqué me molesté y me fui, no volví a saber de su existencia hasta enero del 2014, y me dijo él sentía mucho el daño que me había hecho que quizás podríamos volver a ser amigos, yo ahí decidí que no quería saber más de él, su presencia además estaba afectando la relación con mi pololo, al que amaba, que con el tiempo se enteró de lo que pasó y lo comprendió, con mucho dolor, pero me perdonó. Desde ese día le di la cortada, alguien debía acabar de una vez con esto, con el destino que nos unía para recordarnos que no podíamos estar juntos.

El último mensaje que recibí fue el día de mi cumpleaños el 12 de mayo del 2014 que decía » Feliz Cumpleaños Periodista». Nunca más supe de Alonso, estamos en el 2015 y me enteré que congeló la universidad, que está en Nueva York y que tuvo problemas serios con la droga.

Ya no estoy enamorada de él, pero lo recuerdo, sé que ambos nos equivocamos, que cometimos errores, pero también que nos perdonamos, quiero abrazarlo y decirle que nuestra relación, que nuestro amor ha sido un refugio permanente en los momentos más duros de mi vida, que recuerdo nuestros paseos, nuestras promesas y nuestros sueños en este mundo que cada día nos consume, creo que de alguna u otra manera conseguimos eso, recordarnos y seguir alentándonos el uno al otro.

Nos vemos en otra vida.

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